domingo, noviembre 19, 2006

Tierra del Fuego




Ushuaia en lengua Yámana significa "la bahía que mira al poniente", situada en el extremo sur de la isla de Tierra del Fuego, es un puerto que tiene algo más de cien años, fundado por pioneros que colonizaron esta última frontera hacia el Cabo de Hornos y el continente blanco. Rodeada por bosques y montañas nevadas, es un pueblo donde se concentran negocios, comercios y un buen número de hoteles, restaurantes y agencias. Tiene una arquitectura muy típica, casitas de colores, tejados metálicos a dos aguas y es la única base posible para explorar la región.
Después de un día de descanso, nos despertamos ayer con un día mucho más suave, las nubes eran altas y unos claros iluminaron la bahía. Las aguas metálicas, de mercurio, las cordilleras blancas envueltas en nubarrones, las vegetación densa y oscura salpicada de florecitas amarillas nos recoradaron que aquí también es la primavera , todo un cóctel cromático que nos transportó exacatamente donde estamos, al fin del mundo.
Subimos desde Ushuaia en taxi hasta la base del monte Martial donde nos adentramos caminando y subiendo en un valle hacia los restos de un glaciar. Respiramos un aire puro y vivificante contemplando desde lo alto toda la bahía y el canal Beagle. La línea de la vegetación es muy baja, no más de cuatrocientos metros de altitud y a partir de este punto una rocas negras se elevan en picos muy abruptos con lenguas de nieve. Protegidos por anoraks, gafas, bufandas y guantes, subimos hasta que se acabó el sendero, caminamos sobre la nieve hasta el circo donde desciende el glaciar. Es época de deshileo y se forman arroyos de aguas vivas. La nubes van y vienen, es precioso. Nos dio un buen subidón, nos sentimos energéticos y lejos, cada vez más lejos...
Volvimos al puerto para embarcarnos en un catamarán y navegar a lo largo del canal Beagle. Se trata de un brazo de mar que comunica el océano Pacífico con el Atlántico, aún más al sur que el estrecho de Magallanes. Separa las costas de Tierra de Fuego con la Isla Navarino perteneciente a Chile. Grandes claros nos acompañaron toda la travesía. Al este se divisan la cumbres de la península Darwin, la Isla Hoste, unas tierras deshabitas y vírgenes.
Arribamos primero a la Isla de Lobos, un islote donde conviven los cormoranes y una colonia de lobos marinos, unos grandes mamíferos parecidas a grandes focas, que dormían y bostezaban plácidamente en familia. El faro blanco y rojo de los Éclaireurs, custodia el Beagle sobre una roca, confundido a menudo con el Faro del Fin del Mundo que se encuentra mucho más lejos. En la costa argentina se pueden observar unos grupos de casas muy aislados, llamados estancias, donde familias de pescadores de centolla, mejillones y pastores de ovejas viven todo el año.
Mucho más adelante pasamos delante del auténtico pueblo más austral del mundo, Puerto Williams, en Chile, una base militar y de pescadores donde aún hay una reserva de mestizos Yámanas, en este lejano lúgar vive la última Yámana, una señora de más de ochenta años, testigo viviente de los primeros pobladores de Tierra de Fuego.
Tierra de Fuego toma su nombre porque los primeros navegante que se aventuraron tan al sur del continente americano observaron las grandes hogueras de los indígenas a lo largos de la costa. Vivían desnudos, recubiertos de grasa de foca para luchar contra la húmeda y el frío. Eran nómadas y recorrían los canales en baracazas de corteza. Aunque Darwin los consideró como seres inferiores, desarrolaron una cultura y una mitología sorprendente. Nos quedamos muy impactados al pasar delante de la Isla Gable, el guía nos contó que fue la tierra flotante donde se refugiaron los humanos y los animales tras un diluvio universal según las creencias de aquellos indios. Es un mito semejante al episodio bíblico del Arca de Noé. ¿Cómo es posible tanta correspondencia entre dos culturas separadas por el tiempo y los océanos?
Finalmente llegamos a una pequeña isla en la que habitan una colonia de pinguinos magallanicos porque están a salvo de sus depredadores marinos, como las orcas y los leopardos de mar que no se aventuran mucho por esta zona. Ahora es época de incubación y las parejas, fieles toda la vida, se turnan para dar calor a los huevos y protegerlos del ataque de un ave rapaz que sobrevuela constantemente la isla esperando el descuido de uno de los padres para darse un festín. Los jóvenes del año anterior que aún no pueden aparearse pueblan la playa. Es muy emocionante poder observarlos tan de cerca. Existe otra especie que ha llegado hace unos diez años desde la antartida, los pinguinos papúa, más grandes, con patas naranjas que se ha apropiado de una porción de tierra. Nos se llevan bien entre ellos aunque se les ve bastante pacíficos. No tienen miedo al hombre, es como si no nos vieran ni nos tienen en su instincto de protección por lo que se les puedes ver nadar, andar, tomar el sol. Una experiencia inolvidable.
Hoy contratamos un treking a la Laguna Esmeralda. Es un paseo de cinco horas, tierra adentro, a través de un valle, entre bosques patagónicos, realmente de una sola especie de árbol familia de las hayas. Eramos los dos con un guía muy parlanchín que nos llevó por los senderos ocultos que penetran en terrenos pantanosos. Hemos podido comprobar el desastre de las castoreras. Hace unas décadas trajeron castores de Canadá para aprovechar las pieles y comerciar el amizcle. Finalmente se abandonaron todos esos planes de negocios imposibles pero los castores se quedaron e invadieron todos los ríos y cursos de agua. De cincuenta pasaron a más de 150 000. Están provocando un impacto ecológicos sin nombre. Talan árboles para construir sus presas para hacer sus madrigueras. Destrozan hectáreas de bosque para protegerse de unos depredadores que no existen aquí ya que no hay osos, ni pumas... El gobierno intenta incentivar a los fueguinos para que los cazen, pero no tienen mentalidad de cazadores así que se han convertido en una tritse atracción turística más, a diario hay salidas nocturnas para avistarlos.
Mañana ya partimos hacia Chile, es un viaje de doce horas hasta Punta Arenas





3 comentarios:

cesar dijo...

Chavalines jeje sorry tarde en meterme en el blog, pero vaya copys que poneis, no hay una version reducida, igual para las fotos... no hacer muchas vale.

Pues ea!! pasaroslo teta

Lapos
d(-_-)b

Anónimo dijo...

uuuuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuu
que guay joder!!! que bonito todo!! que entrañables y tiernos!! por dio!!
y qu emaravilla! Me alegro que de esteis viendo todas esas maravillas juntos y felices. Por aquí se os echa de menos pero ando tan liada de curro que no he salido...el chorbi y yo guay..cada día le quiero mas.
Seguid así de bien..os quiero!!

Carlos dijo...

Yo hice este viaje ahora en enero y es una buena idea tambien is en coche de Punta Arena o Porto Natales hasta Ushuaia y despues ir a Rio gallego, donde hay la mas grande pinguinera del mundo. En Rio Gallegos podemos ver los pinguinos muy cerca, en tierra.mi nombre es Carlos y cualquier cosa que me quieran preguntar o para empezar a hablar les dejo mi email carlso_em@uol.com.br
Ahora, ya puedo hablar que es un viaje muy bonita. Que hay hoteles muy buenos y baratos. Por ejemplo, en Ushuaia puedo hospedarse en las Cabañas Las aguilas, que son muy buenas y grandes. Ah, y si vas a alquilar un coche, no alquile uno con la empresa Riestra Car, son teribles. te cobran cosas que no hay en lo contrato y tu tienes que pagar, pues ellos tienen el numero de su tarjeta del credito.
saludos....